Todos sabemos que el presumir y el fliparse vienen implícitos en nuestro ADN humano: son actitudes que no podemos eliminar, pero que sí podemos controlar. Debemos ser humildes y dejar que nos alaben otras personas, y no nosotros mismos. Y esto debe surgir de forma natural. Si los demás dicen cosas buenas de nosotros, debe ser porque ellos de verdad lo sienten, y no porque nosotros le pidamos que lo hagan. Sin embargo, hay algunos humanos que, ansiosos por recibir elogios y buenas palabras de los demás, usan la técnica de la humildad boomerang:
Cuando alguien quiere que se digan cosas buenas de él, usa una falsa humildad, autodespreciándose, para forzar a la otra persona a decirle que está equivocado y así recibir el elogio que tanto desea.
Por ejemplo, Laura canta muy bien y lo sabe. Un día le piden que cante en público. Ella se hace la recatada, diciendo cosas como "ay, me da vergüenza" o "ay, es que canto muy mal". Laura empieza a cantar, y al terminar pone cara de agobio y dice "qué mal... canto fatal", para que la gente le diga que no, que en realidad canta muy bien. Se arrastra para conseguir los elogios del público y aumentar su ego.
Otro ejemplo. En una pareja, la chica dice: "Ay, cariño, qué gorda me veo". Ella sabe perfectamente que está delgada, e incluso ha perdido kilos, pero quiere que su novio le diga que está muy bien. Ella ansía ese piropo, y usa la humildad boomerang, diciendo: "Madre mía, estoy hecha una foca". El pobre muchacho, sabiendo que su respuesta puede causar el máximo caos o la máxima gloria, le dice: "Nooooooo, estás muy bien... A mí me gustas tal y como estás". Ya está, la muchacha ha recibido su piropo y ya es feliz. Pero para ello, primero ha tenido que autodespreciarse, creando una situación muy comprometida en la que su novio no tenía más remedio que darle ese piropo que tanto ansiaba, o morir.
¿Qué debemos hacer en estos casos? ¿Debemos saciar el deseo de estos pseudohumildes? ¿O debemos atacarles directamente en el centro y romper sus oscuros designios? Si Laura quiere que le digas que canta bien, ¿deberías caer en su trampa y decirle "Sí, cantas fenomenal"? ¿O deberías frenar su ego y decirle "Pues a mí no me gusta"? Si tu chica te dice que "está poniéndose gorda" para que le digas que no, ¿deberías decirle que sí, que efectivamente se está poniendo hecha un Snorlax? ¿O deberías darle todo lo que pide y elogiarla aun cuando sabes que es mentira?
La humildad boomerang es igual o peor que el orgullo. Exigir los elogios de otra persona no tiene ningún mérito. El mérito está en que uno te admire y te elogie por su propia voluntad, y no porque tú le hagas una pregunta incómoda y no tenga más remedio que darte lo que pides.
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